VESICA PISCIS Y VIDA
Partiendo de que todo lo manifestado surge del Uno, una unidad primigenia en la cual todo es, y a la que se debe retornar, luego del proceso de conocimiento llamado Vida, puedo ver este proceso en la figura geométrica sacra conocida como Vesica Piscis (VP). Lo que significa y como se forma, está por demás documentado, así que no trataré sobre ese tema en este pequeño escrito.
He intentado graficarlo así:
El proceso de manifestación requiere de la “separación” de la Unidad (ya que nada más es), una auto-separación, que la llamaremos dualidad, desde donde inicia la creación, tal como lo describían los antiguos gnósticos, al que además le percibían como un proceso “malo”. Aquí asoma la primera VP como forma geométrica sagrada de la creación desde la Unidad, hasta llegar al proceso de división casi infinita que es La Manifestación, la individuación, la aparente “separación” entre los elementos creados. Hasta aquí el proceso de la Lay Natural en busca del conocimiento por la experiencia creativa, llamada Vida.
Desde aquí debe gestarse el retorno conciente a la Unidad, al tomar conciencia de la ilusión de la separación (en la que no hay VP), recordar lo que se Es, para general la reunión de lo disperso, que se produce nuevamente por la figura sagrada, hasta que la VP se convierte en un círculo (ya que engloba, no solo delimita como la circunferencia), por medio de la fusión con lo esencial en cada Ser, realizándose la Reunificación, Re-Uno-Fusión, volver a fusionar con el Uno.
La VP simboliza el principio cósmico de Concepción, que reúne a la Polarización, Vibración, Ritmo, Generación y Correspondencia, como los expresa El Kybalion.
En los seres humanos, como entes manifestados polarizados, es decir, separados, existen varias VPs.
Lo femenino manifestado biológicamente como mujer, dispone de 4 VPs, mientras que lo masculino biológicamente manifestado, dispone de 3 VPs.
Los VPs compartidas son los ojos y la boca.
Las 2 primeras permiten percibir por medio de la Luz, accediendo a lo externo al abrir las VPs y a lo interior, al cerrarlas. Es decir, son los instrumentos de acceso a la Luz en sus 2 manifestaciones: claridad y oscuridad. Al estar justamente al frente del órgano físico que permite el acceso a la memoria y a los procesos mentales, es decir, las formas mentales, está asociado con la gestación y concepción de las Ideas y Pensamientos, la Ideación. Concebir con la Mente.
La tercera, una sola, permite la expresión de las ideas, por medio de La Palabra, el Logos griego. “En el principio era el Logos, y el Logos era dios, y el Logos estaba con dios”, reza el evangelio de Juan, capítulo 1, versículo 1. IOUAnEs en su primera expresión, mostrando las vocales como expresión hablada de ideas inmersas en Uno Mismo. Concebir con La Palabra.
La mujer dispone además de la VP de la entrada vaginal, por medio de la cual “da a Luz”, se separa de la nueva forma que estaba en su interior, para que experimente la Vida en la Tierra. Concebir en lo Físico, la Materia. En los antiguos misterios, la entrada vaginal era considerada el Portal del Santuario de los Misterios.
La VP, es, por tanto, la Vía por la cual la creación se manifiesta en la Materia, mostrando a la vez, el camino de retorno al Origen, al Uno. En el primer caso, fruto de la Ley Natural, en el segundo, fruto de la Conciencia.
Por tal razón, la VP es uno de los símbolos fundamentales para la Gestación de lo Nuevo y para la Trascendencia desde lo Ilusorio, razón por la que ha sido considerada Sacra (igual que el hueso Sacro) desde los inicios de los tiempos.
Es mi Palabra.
El Escriba
